El villancico «Vamos pastores, vamos» con «La Macanita» y a las guitarras Parrilla de Jerez y Moraíto Chico

Imagen de pastores a adorar al Niño de Belén en Navidad

Descubre el encanto del villancico ‘Vamos pastores, vamos’, interpretado por La Macanita y acompañado por las guitarras de Parrilla de Jerez. Este villancico nos transporta a la magia de la Navidad y nos invita a celebrar el nacimiento de Jesús con alegría y gratitud. Conoce la historia y el significado de esta joya de la música navideña española.

El villancico «Vamos pastores, vamos» es una joya de la música navideña española. Interpretado por la talentosa Tomasa Guerrero, conocida como «La Macanita», y acompañada por las maravillosas guitarras de Parrilla de Jerez y Moraíto Chico, esta canción nos transporta a la magia de la Navidad.

Estribillo:

Vamos pastores, vamos vámonos a Belén, a Belén, aquel Niño, la Gloria del Edén (bis)

Desde el primer verso, nos sumergimos en la historia del nacimiento de Jesús. Los pastores, guiados por la estrella de Belén, se dirigen a adorar al Niño que trae la gloria al mundo. La melodía alegre y pegajosa del estribillo nos invita a unirnos a su viaje hacia la cuna del Salvador.

Ese precioso Niño, tan pequeño y vulnerable, despierta un amor profundo en el corazón de quienes lo contemplan. La voz de La Macanita transmite esa devoción y admiración, mientras las guitarras de Parrilla de Jerez y Moraíto Chico acompañan con maestría, creando un ambiente cálido y emotivo.

Estribillo:

Es tan lindo mi Niño que nunca podrá ser, que su belleza cambie el lápiz y el pincel. Pues el padre lo pare con inmenso poder, hizo que el hijo fuera inmenso como Él (bis)

En los versos siguientes, se ensalza la belleza del Niño Jesús, que trasciende cualquier representación artística. Su divinidad y perfección son tan extraordinarias que ninguna pintura o escultura puede capturar plenamente su esencia. Es un recordatorio de que la grandeza de Dios se manifiesta en la humildad de un Niño.

El padre, con su poder infinito, hizo que su hijo fuera tan grande como Él mismo. Este pasaje nos habla del misterio de la encarnación, en el que Dios se hizo hombre para estar cerca de nosotros y mostrarnos su amor incondicional.

Estribillo (bis)

El villancico «Vamos pastores, vamos» nos invita a celebrar el nacimiento de Jesús de una manera alegre y festiva. Su melodía contagiosa y su letra llena de devoción nos transportan a la escena del pesebre, donde podemos contemplar la Gloria del Edén en forma de un Niño indefenso.

En esta época del año, es importante recordar el verdadero significado de la Navidad. Más allá de las luces y regalos, es un momento para reflexionar sobre el amor, la esperanza y la humildad que Jesús nos enseñó con su nacimiento.

Así que, al escuchar el villancico «Vamos pastores, vamos», déjate llevar por su encanto y permítele recordarte la belleza de la Navidad. Celebra con alegría y gratitud el regalo más grande que el mundo ha recibido: el nacimiento de Jesús, el Salvador.


Navidad en Jerez
Vamos pastores, vamos

Estribillo
Vamos pastores, vamos
vámonos a Belén
a Belén, aquel Niño,
la Gloria del Edén (bis)

Ese precioso Niño
yo me muero por Él,
sus ojitos me encantan,
su boquita también.

El padre le acaricia
la mare mira en Él
y los dos extasiados
contemplan aquel Ser (bis).

Estribillo

Es tan lindo mi Niño
que nunca podrá ser,
que su belleza cambie
el lápiz y el pincel.

Pues el padre lo pare
con inmenso poder,
hizo que el hijo fuera
inmenso como Él (bis)

Estribillo (bis) …