Villancico «Los peregrinos»: Un divertido viaje hacia el matrimonio en Jerez de la Frontera

Descubre esta entretenida historia llena de obstáculos superados por el amor

En este divertido villancico titulado ‘Los peregrinos’, dos primos peregrinos viajan a Roma en busca de que el Papa los case. Sin embargo, se encuentran con situaciones cómicas y sorpresas, como la novia cayendo al suelo, la falta de conocimiento de la doctrina por parte de la novia y los celos del novio hacia el Papa. A pesar de todo, el amor triunfa y los peregrinos son finalmente casados en Roma. Descubre esta entretenida historia llena de obstáculos superados por el amor.

Hacia Roma caminan dos peregrinos, ansiosos de que el Papa los case porque, ¡sorpresa!, resulta que son primos. El mozuelo lleva un sombrerito de hule, mientras que la peregrinita deslumbra con su vestido de terciopelo. Todo parecía ir bien hasta que, al pasar el arroyo de la Victoria, la madrina tropezó y la novia se fue de bruces al suelo. ¡Qué desastre! El padrino se ríe, pero el novio no puede evitar llorar al ver a su pobre prometida en el suelo.

Finalmente, llegan a Palacio y suben arriba, donde son examinados por el Papa en la sala de en medio. El Papa, curioso por saber si conocen la doctrina, les pregunta y para sorpresa de todos, la peregrina confiesa que no la sabe. ¡Ups! Parece que hay un pequeño problema, pero no todo está perdido.

El Papa sigue preguntando y ahora quiere saber cómo se llaman. El novio responde que se llama Pedro y la novia, Ana. Luego, el Papa indaga sobre sus edades y ella dice tener quince años, mientras que él afirma tener diecisiete. Por último, el Papa pregunta de dónde vienen y ellos responden que ella es de Cabra y él de Lucena. Parece que están pasando la prueba hasta que el Papa les cuestiona si han pecado. En ese momento, el novio aprovecha para mencionar que al pasar el arroyo, le dio la mano a su amada. La peregrinita, avergonzada, se sonroja y su cara se pone color de rosa.

El Padre Santo, emocionado, va de silla en silla tratando de cogerle la mano a la peregrina, pero el novio, que está enfrente, lo observa y los celos lo consumen. ¡Qué situación tan divertida! Parece que el matrimonio está en peligro incluso antes de haberse llevado a cabo.

Pero no todo está perdido. El novio, desesperado por no perder a su amada, le propone a la peregrinita que se vayan de allí. ¿Por qué quedarse si parece que el Papa no está muy de acuerdo con su unión? Sin embargo, las campanas de Roma comienzan a repicar, anunciando que los peregrinos finalmente se han casado. ¡Qué final tan inesperado!

Así, este divertido villancico «Los peregrinos» nos transporta a un viaje lleno de situaciones cómicas y sorpresas en Jerez de la Frontera. Una historia que nos muestra que el amor puede superar cualquier obstáculo, incluso los celos del Papa. ¿Quién hubiera pensado que un sombrerito de hule y un vestido de terciopelo podrían ser los protagonistas de una historia tan entretenida?


NAVIDAD EN JEREZ
Los peregrinos

(AL CANTAR SE REPITEN TODOS LOS VERSOS)

Hacia roma caminan dos peregrinos,
a que los case el Papa porque son primos.

Sombrerito de hule lleva el mozuelo,
y la peregrinita de terciopelo.

Al pasar el arroyo de la Victoria,
tropezó la madrina cayó la novia.

El padrino se ríe y el novio llora
al ver que se ha caído la pobre novia.

Llegaron a Palacio suben arriba,
y en la sala de en medio lo examinan.

Le ha preguntado el Papa por la doctrina,
dice que no la sabe la peregrina.

Le ha preguntado el Papa cómo se llaman,
él le dice que Pedro ella que Ana.

Le ha preguntado el Papa la edad que tienen,
ella dice que quince y él diecisiete.

Le ha preguntado el Papa de dónde llegan,
ella dice de Cabra y él de Lucena.

Le ha preguntado el Papa que si han pecado,
al pasar el arroyo le di la mano.

Y la peregrinita que es vergonzosa,
se le ha puesto la cara color de rosa.

Andaba el Padre Santo de silla en silla,
por cogerle la mano a la peregrina.

El novio que está enfrente y la está viendo,
de los celos del Papa se está muriendo.

Peregrinita hermosa vámonos de aquí,
que por lo que yo veo me quedo sin ti.

Las campanas de Roma ya repicaron,
porque los peregrinos ya se han casado.

Fuente Navidad en Jerez
Vía Descubre la magia de Jerez de la Frontera
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