Receta e historia: Rosco de Reyes

El origen del roscón parece estar relacionado con las saturnales romanas, según informa Wikipedia. Estas eran fiestas dedicadas al dios Saturno con el objeto de que el pueblo romano en general pudiera celebrar los días más largos que empezaban a venir tras el solsticio de invierno.

Para estos festejos, se elaboraban unas tortas redondas con higos, dátiles y miel, que se repartían por igual entre los plebeyos y esclavos.

Ya en el siglo III, en el interior del dulce se introducía un haba seca, y el afortunado al que le tocaba era nombrado rey de reyes durante un corto periodo de tiempo establecido de antemano.

Julio Caro Baroja recoge, en su obra El Carnaval, dos testimonios del siglo XII sobre el Roscón de Reyes o el Rey de la Faba. El primero corresponde al Reino de Navarra, donde en 1361 se designaba Rey del Faba al niño que encontraba el haba en el roscón (como en la actualidad); el segundo testimonio corresponde a Ben Quzman, poeta andalusí, quien en su Cancionero describe una tradición similar con una torta (hallón o hallullo, vocablo que permanece en Granada) en el año nuevo, que contenía una moneda. Tradiciones ambas que se han conservado durante siglos.

Receta

Hoy te traemos a EL RECETARIO los rosco de Reyes.

Rosco de Reyes
Ingredientes

Para la masa

  • 260 gr de harina,
  • 60 gr de azúcar
  • 1 huevo
  • 1/4 dl de leche tibia
  • 1/4 dl de agua,
  • una pizca de sal
  • 1/4 ralladura de un limón
  • 1/4 ralladura de una naranja
  • 1 cucharadita de agua de azahar
  • 1 cucharadita de ron negro
  • 20 gr de levadura prensada
  • 60 gr de mantequilla

Para la decoración

  • 1 huevo
  • 20 ml de nata
  • 50 gr de de almendra en grano o fileteada
  • 50 gr de fruta escarchada
  • 50 gr de azúcar
  • una sorpresa
Elaboración

Tamizamos la harina y hacemos dos volcanes, uno más pequeño con la cuarta parte de la harina (50 gr), y el otro con el resto, dejando aparte 10 gr. En el pequeño echamos la levadura y el agua tibia. Amasamos haciendo una bola. Dejamos fermentar hasta que doble el tamaño (a unos 33 grados). En el mayor mezclamos el resto de los ingredientes menos la mantequilla.

Amasamos todos los ingredientes hasta que estén bien homogenizados. Añadimos la masa de la levadura y la mantequilla lentamente. Amasamos hasta tener una masa elástica y que no se pegue (añadir los 10 gr. de harina si es preciso).

Dejamos reposar y fermentar hasta que doble el tamaño. Sobamos la masa de nuevo hasta que expulse el aire y hacemos una bola. Dejamos reposar unos minutos e introducir el dedo índice en el centro de la bola, y hacemos el rosco con las manos (20-25 cm de diámetro). Introducimos la sorpresa y colocamos el roscón en una bandeja con papel encerado. Dejamos fermentar otra vez hasta que doble el tamaño.

Pintamos el roscón con el batido de 1 huevo y la nata. Hacemos el granillo de azúcar humedeciéndola ligeramente. Colocamos la almendra, el granillo y la fruta escarchada. Precalentamos el horno a 200 grados y cocer el Rosco de Reyes durante unos 12 minutos. Sacamos del horno, dejamos enfriar y separamos del papel.

Esperamos que te haya gustado. Más en EL RECETARIO.