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El Ratón Pérez, el cuento escrito por el jerezano Luis Coloma para el rey niño Alfonso XIII

El ratoncito Pérez es un personaje muy popular entre los más pequeños de la casa de habla hispana. En Francia se le conoce como la Petite Souris (ratoncito), en Italia como Topolino o Topino,  en los países Anglosajones como “Tooth Fairy” (Hada de los dientes), en Asia Oriental como Ratai-Chi, en Cataluña como «l’Angelet», en el País Vasco como «Maritxu teilatukoa», en Cantabria como «L´Esquilu de los dientis» y en México y Chile simplemente como el ”ratón de los dientes”. La tradición oral cuenta que, cuando a un niño se le cae un diente, lo coloca debajo de la almohada y, mientras duerme, este ratoncito le cambia el diente por caramelos, un regalo o una moneda.

Al parecer, la primera aparición del ratón Pérez en la literatura fue en «La Hormiguita», de la escritora Cecilia Böhl de Faber (1796-1877), más conocida por su seudónimo, Fernán Caballero.

Sin embargo, será el jerezano padre Coloma (amigo de la escritora antes citada) quién escriba un cuento con el famoso ratón como verdadero protagonista y con la recogida de los dientes a los niños como su principal tarea… y aventura. Este cuento es «Ratón Pérez», escrito hacia 1894 a petición de la reina regente María Cristina, madre de Alfonso XIII, y con el propio rey-niño como coprotagonista, junto con el famoso ratón, se publicaría por primera vez en 1902, sin ilustraciones y con otros cuentos del mismo autor, bajo el título general de Nuevas Lecturas.

Luis Coloma nació en Jerez de la Frontera, el día 9 de enero de 1851. Fue alumno de la Escuela Naval, pero, muy aficionado a las letras, se decidió por los estudios de Derecho en la Universidad de Sevilla. Acudía a cuantas tertulias estaban de moda en la ciudad. Así pudo conocer a la perfección las costumbres de la aristocracia y de la burguesía de su época, que tan bien plasmó en sus obras literarias. Un desafortunado accidente ocurrido mientras limpiaba su revólver le costó casi la vida. El estar tan cerca de la muerte cambió su forma de pensar y decidió dar un nuevo rumbo a su vida haciéndose jesuita. Desde entonces compaginó la labor espiritual con su gran afición a la literatura. Fue miembro de la Real Academia Española. Murió en Madrid el 10 de junio de 1915.

Escribió obras que fueron muy bien acogidas por sus lectores: Pequeñeces, Boy, Jeromín… y cuentos para niños, como Pelusa y Ratón Pérez, que dedicaba a sus pequeños amigos y a sus alumnos. Luis Coloma parece ser el primer escritor que escribe un cuento protagonizado por nuestro conocido ratón.

Luis Coloma convirtió a su personaje en un elegante ratón de ciudad. Su casa y su familia encarnan las costumbres, usos y aficiones de la clase media acomodada de la época.

En los cuentos populares hay otros ratones llamados Pérez, pero son unos bichitos que se casan con maripositas y hormigas presumidas y, por desgracia, mueren ahogados en las ollas donde guisaban sus comidas.

El manuscrito autógrafo del padre Coloma, con su firma y una dedicatoria al rey Alfonso XIII, está encuadernado en piel verde con broche y cortes dorados. Se conserva en la cámara de seguridad de la Real Biblioteca de Palacio.

El ejemplar editado en 1911 e ilustrado por Pedrero también guardado en la Real Biblioteca tiene una dedicatoria manuscrita del autor a Alfonso XIII.

Que dice: “A mi rey y señor Don Alfonso XIII para que recuerde y encomiende a Dios a este pobre pecador que tanto le ha querido y tanto ha rogado y trabajado por la salud de su alma y el prestigio de su nombre” (firmado: Luis Coloma).

También en la Real Biblioteca se encuentra una adaptación del cuento, «Perez the Mouse», realizada por Lady Moreton, con ilustraciones en color de George Howard Vyse, y publicado por John Lucas & Co. London en 1915. Fue un regalo del Conde de las Navas.

El ratón vivía con su familia dentro de una gran caja de galletas de la famosa marca inglesa Huntley y Palmers. Que podía haber sido parecida a esta:

La empresa comenzó su producción en 1822 y a finales de la siguiente década ya vendía una veintena de diferentes tipos de galletas, todas las galletas fueron producidas en la trastienda del comercio en la calle Reading de Londres, hasta que en 1846 el volumen de ventas justifica la creación de una fábrica entre el canal y el rio Kennet de 5000 metros cuadrados. Aquí tienen una imagen en acuarela de la tienda original en Londres alrededor de 1850:

En 1900 Huntley y Palmers era el fabricante de galletas más grande del mundo, exportando a África, las Américas y el Lejano Oriente. Sus galletas fueron adquiridas por la realeza desde Gran Bretaña a Siam y fueron un alimento esencial para los exploradores, incluyendo a Scott de la Antártida. Desde sus inicios en 1822 con la fundación de la empresa por Joseph Huntley continua ininterrumpidamente con su producción hasta 2004 en que es vendida a la firma Danone.

Tienen una amplísima información al respecto en la web oficial de Huntley & Palmer.

Pues bien según el cuento dicha caja de galletas estaba en el almacén de la entonces famosa confitería Prast, en el número ocho de la calle del Arenal, en el corazón de Madrid, a unos cien metros del Palacio Real.

Sobre la confitería y biografía del Sr. Prast existe un documento interesante. Se trata del periódico Madrid Moderno, cuaderno 31 del año 1881 escrito por Miguel Martinez Guinesta pudiéndose descargar de la Biblioteca Virtual de Madrid desde este enlace, y cuyo primer artículo de tres páginas a dos columnas titulado “Madrid Productor el establecimiento industrial y comercial del Sr. Don Carlos Prats y Julian” nos da una visión muy interesante de los comienzos del negocio al igual que anécdotas de su propietario les recomiendo que se lo descarguen.

A continuación dos imágenes de la confitería aproximadamente por las fechas en que se escribió el cuento:

Actualmente en el lugar se encuentra el Museo del Ratón Pérez, un proyecto que puso en marcha el Ayuntamiento de Madrid en enero de 2003 y con el que institucionalizó la Casa Museo del Ratón Pérez. Hasta junio de 2008 no abrió sus puertas al público.

Se colocó una placa conmemorativa en la fachada que rezaba: “Aquí vivía dentro de una caja de galletas en la confitería Prast, Ratón Pérez, según el cuento que el padre Coloma escribió para el rey niño Alfonso XIII”. Aquí la tienen:

El ratoncito se escapaba frecuentemente de su domicilio y, a través de las cañerías de la ciudad, llegaba a las habitaciones del pequeño rey Bubi I (Alfonso XIII) y las de otros niños más pobres que habían perdido algún diente, despistando a los gatos, que siempre estaban al acecho.

Bien, tienen varias fuentes para acceder al cuento ilustrado por Pedrero de 1911, una de ellas es en la Biblioteca Miguel de Cervantes donde lo pueden ver en línea o descargarlo página a página (imágenes más bien pequeñas), desde Proyecto Gutemberg donde lo pueden ver o descargar en varios formatos.

Los dibujos son muy simples trazos sencillos sin mayor complejidad adornando el texto.

La adaptación al cuento de Coloma, Perez the Mouse, realizada por Lady Moreton, con ilustraciones en color de George Howard Vyse, la he encontrado en Internet Archives, si bien en una edición de 1918.

Más fuentes de información sobre el tema:

Portal de Luis Coloma en la Biblioteca Miguel de Cervantes.

Presentación muy interesante en el Centro Virtual Cervantes.

Fuente