El consumo de tabaco disminuye, pero aún queda mucho por hacer

Descubre más sobre las recomendaciones de la OMS para proteger a las generaciones futuras

El consumo de tabaco ha disminuido en todo el mundo en las últimas dos décadas, según el informe más reciente de la agencia sanitaria de la ONU. Sin embargo, a pesar de este avance, todavía hay mucho trabajo por hacer, especialmente en lo que respecta al consumo de tabaco entre los adolescentes. Descubre más sobre las tasas de consumo de tabaco, las políticas de control del tabaco y las recomendaciones de la OMS para proteger a las generaciones futuras en este artículo.

Persiste entre los adolescentes

El consumo de tabaco ha disminuido en todo el mundo en las últimas dos décadas, según el informe más reciente de la agencia sanitaria de la ONU. Sin embargo, a pesar de este avance, todavía hay mucho trabajo por hacer, especialmente en lo que respecta al consumo de tabaco entre los adolescentes.

El informe revela que entre el año 2000 y el 2022, la población adulta que consumía tabaco se redujo del 33% al 20%. Esto es un logro significativo, pero aún hay 1250 millones de fumadores en el mundo.

Aunque las tasas de consumo de tabaco entre la población adulta continúan disminuyendo a nivel global, es preocupante que muchos adolescentes de entre 13 y 15 años sigan consumiendo tabaco o productos con nicotina.

La OMS insta a seguir luchando

La Organización Mundial de la Salud (OMS) destaca que 150 países están logrando reducir con éxito el consumo de tabaco, siendo Brasil y los Países Bajos líderes en esta área. Sin embargo, el director del Departamento de Promoción de la Salud de la OMS advierte que no hay tiempo para la autocomplacencia.

La industria tabacalera sigue buscando ganancias a expensas de la salud de las personas y manipulando las políticas sanitarias. Por lo tanto, la OMS insta a los países a seguir implementando políticas de control del tabaco y a luchar contra la interferencia de la industria tabacalera.

Desafíos y proyecciones para el futuro

Aunque se espera que el mundo alcance una reducción relativa del 25% en el consumo de tabaco para el año 2025, no se logrará el objetivo global de una disminución del 30% en comparación con el año base de 2010.

Actualmente, se estima que solo 56 países alcanzarán esa meta, cuatro menos de los proyectados en el informe anterior. Además, hay seis países donde el consumo de tabaco está aumentando: la República del Congo, Egipto, Indonesia, Jordania, Omán y Moldova. Asia Sudoriental es la región con el mayor porcentaje de población fumadora en el mundo, seguida de Europa.

Se estima que para el año 2030, Europa tendrá la tasa más alta de consumo de tabaco a nivel global, con un 23%. Es preocupante que las tasas de consumo de tabaco entre las mujeres en Europa sean más del doble del promedio mundial y que estén disminuyendo más lentamente que en otras regiones.

La OMS enfatiza que aún queda mucho por hacer y exhorta a los países a acelerar los esfuerzos para controlar el tabaco. La industria tabacalera continúa socavando constantemente las políticas antitabaco con estrategias engañosas.

Protegiendo a los niños del consumo de tabaco

Es especialmente alarmante que las encuestas nacionales muestren que la mayoría de los adolescentes de entre 13 y 15 años consuman tabaco y productos con nicotina.

Para proteger a las generaciones futuras y garantizar una disminución continua en el consumo de tabaco, la OMS ha dedicado el Día Mundial Sin Tabaco de este año a proteger a los niños de la interferencia de la industria tabacalera. Esta jornada se celebra cada 31 de mayo.

Antes de ese día mundial, los países se reunirán en febrero en Panamá para la décima sesión de la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de la OMS para el Control del Tabaco. Se espera que la industria tabacalera ofrezca incentivos financieros y en especie para influir en las políticas sanitarias mundiales.

La OMS destaca la importancia de reforzar la Convención Marco y brinda su apoyo a los países en la defensa de medidas de control del tabaco.

En resumen, aunque el consumo de tabaco ha disminuido en todo el mundo, aún hay desafíos por enfrentar. Es fundamental que los países continúen implementando políticas de control del tabaco y luchando contra la interferencia de la industria tabacalera para proteger la salud de las personas, especialmente de los adolescentes.