Las cañadas son de todos

El pasado lunes, 17 de julio, se ha constituido la Comisión Mixta entre la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Jerez para abordar el problema de las numerosas ocupaciones que desde hace décadas se han venido realizando en muchos tramos de nuestras vías pecuarias. Como no podía ser de otra manera, se manifiesta que se va a garantizar “la integridad del dominio público pecuario” y para ello se van a valorar las distintas alternativas legales que la legislación actual ofrece. Nos referimos a Ley Estatal de Vías Pecuarias, al Reglamento de Vías Pecuarias de la C. Autónoma de Andalucía y la Ley de Impulso para la Sostenibilidad del Territorio de Andalucía (LISTA), entre otras normas de referencia. A nadie escapa que es la enésima vez que se anuncian soluciones a este problema que viene de antiguo y que exige un complejo procedimiento que pasa por el deslinde previo de las vías pecuarias en cuestión, la aprobación de un Plan Especial de Hábitat Rural Diseminado, la posterior desafectación de los tramos de las vías afectadas, su adquisición por parte de los ocupantes y la restitución de un trazado alternativo. Algo ya sabido que no se ha sabido y/o querido solucionar en décadas.

El reciente anuncio de estos días pasados vuelve de nuevo a poner sobre la mesa, el grave problema que afecta a un patrimonio común que pertenece a todos los jerezanos, al que la normativa protege como «bienes de dominio público, que no son susceptibles de prescripción, ni enajenación, ni podrá alegarse para su apropiación el tiempo que han sido ocupadas, ni legitimarse las usurpaciones de que han sido objeto».  No hay que olvidar, que las vías pecuarias son espacios que permiten la dinamización económica y el aumento de la calidad de vida de los ciudadanos, especialmente los del medio rural, al permitir la práctica de turismo rural y de naturaleza, senderismo, equitación y otros deportes, deportes, a lo que se une se une la función de servir de corredores ecológicos que permiten la conexión de espacios naturales para la fauna y la vegetación. Así lo reconoce la propia Junta de Andalucía que ha impulsado en estos espacios usos complementarios con la implantación y fomento de rutas ecuestres, cicloturismo y senderismo ( con cartelería, paneles instalados sobre el terreno, dípticos, difusión en la web) en el entorno del río Guadalete, de la Reserva Natural de la Laguna de Medina o de las rutas programadas como “Puertas Verdes” por la propia Junta.

Cañada La Loba
Cañada La Loba

Ante la situación actual donde encontramos tramos de vías pecuarias con grandes superficies ocupadas, se da incluso una posible alternativa a su recuperación por el propio PGOU del municipio de Jerez, aprobado en el año 2009. En él se recoge que, para estas zonas, la redacción de  Planes Especiales de Hábitat Rural Diseminado que deben incluir dentro de su delimitación el trazado alternativo de la vía pecuaria como parte integrante del proceso de regularización del ámbito. A este respecto el propio PGOU plantea  trazado alternativos de las vías pecuarias, para desafectación de la zona de terrenos ocupados por los núcleo de Hábitat Rural Diseminado (HRD) (anexo. Punto 5. Normativa urbanística por el HRD en la revisión-adaptación del PGOU de Jerez). Y asimismo se recoge por la Junta de Andalucía en su información sobre vías pecuarias (visor OGC de la Rediam).

Por esta y otras razones, es inadmisible que unos pocos se queden con el suelo que es de todos, sin pagar cantidad alguna a la sociedad como legítima propietaria: sin pagar impuestos e impidiendo  todas las funciones que antes enumerábamos. La desafectación de estos terrenos ocupados, si así se justifica por el interés de consolidar esos hábitats diseminados en ningún caso podrá hacerse sin una modificación del trazado de la vía pecuaria, habilitando para ello un trayecto alternativo que le dé continuidad, respetando todas sus funciones complementarias y ecológicas. El coste económico de estas modificaciones y nuevos trazados ha de ser sufragado por los beneficiarios que pasaran a ser propietarios de los suelos ocupados desde hace décadas. Por eso, respecto a aquellos tramos de vías pecuarias, con supuestos en que sí concurriera ese interés social, no puede pretenderse donar gratuitamente esos terrenos a sus ocupantes, que después de haber cometido actos ilegales con obras de ampliación y consolidación posteriores resulten premiados con una transmisión gratuita de terrenos a diferencia del resto de la sociedad que ha de pagar por el suelo donde se compran sus viviendas.

Cañada de Lomopardo - Cuartillos
Cañada de Lomopardo – Cuartillos

Esta situación, si la Junta de Andalucía  (a quien se incorporan los terrenos desafectados para ser bien patrimonial de la C. Autónoma)  la aprueba sin requerirse a los ocupantes la aportación de terrenos sustitutivos como trazado alternativo de vía pecuaria, incurrirá en flagrante ilegalidad vulnerando la legislación protectora del dominio público pecuario, suponiendo actos de malversación de bienes públicos y provocando una absoluta discriminación con los restantes ciudadanos.

En Jerez, lo relativo a las vías pecuarias parece ser muchas veces papel mojado. Ya en 2009 (si, ¡hace catorce años!) Ecologistas en Acción presentó un amplio informe en el que tras recorrer algunas de las vías pecuarias de nuestro término, a modo de muestreo, se denunciaba con un completo dossier fotográfico el progresivo deterioro de estos espacios públicos. Las administraciones implicadas, a las que remitimos copia, no podrán alegar ignorancia de las usurpaciones y ocupaciones que entonces se apuntaban para las que, en la mayoría de los casos nada ha cambiado. Lo lamentable es que en estos años apenas se ha intervenido y que las irregularidades han ido en aumento como lo demuestran las denuncias  y acciones judiciales que Ecologistas en Acción ha presentado ante los tribunales tras instar a la Delegación Territorial de Cádiz de la Consejería la recuperación de diversos tramos objeto de usurpaciones y ocupaciones en vías pecuarias de los municipios de Rota, Jerez (Cañada Real de Lomopardo o Medina, C.R. de Los Arquillos y C. R del León) y Sanlúcar, habiendo sido ya condenada la Junta a iniciar las actuaciones de recuperación de la posesión de los terrenos usurpados en vías pecuarias de Rota. Conviene recordar que, tras recursos judiciales presentados por Ecologistas en Acción en las Provincias de Málaga y Sevilla, se han pronunciado los tribunales anulando acuerdos de desafectación de terrenos de Vías Pecuarias que la Junta de Andalucía pretendía ceder a sus ocupantes. A este respecto, es terminante la doctrina que ha ido asentando el Tribunal Supremo, que ya en sentencia de 23 de abril de 2001  señala en su FD Séptimo que “El ejercicio de la potestad defensora de los bienes de dominio público municipal, por parte de la Corporación titular de los mismos, no está a merced de un criterio de discrecionalidad por parte de ella, pues si hay algo que está sometido a principios de derecho imperativo y necesario, ese algo, de forma muy destacada, es el relacionado con el status de esta clase de bienes, algunos de ellos llamados incluso a desaparecer, si no se establecieran frenos a la codicia de los particulares.”

Cañada de Medina
Cañada de Medina

A día de hoy siguen o han ido en aumento  las ocupaciones y usurpaciones que se apuntaban ya en 2009 en la Cañada de Lomopardo y en la de Albadalejo y Cuartillos con construcciones, en la mayoría de los casos, para segunda residencia. Se han realizado nuevas obras y cerramientos en esta última cañada real y se han ampliado  las ocupaciones y la construcción de cabañas en la Cañada de Vicos cuya continuidad se cortó ya hace tiempo en Magallanes con un corral. En la denominada “Puerta verde” de Jerez, los propietarios de parcelas y fincas colindantes incorporaron parte del trazado a sus fincas hace años. Ciudadanos ¿anónimos? Parcelaron y ocuparon la vía pecuaria y siguen construyendo en las cercanías de El Mojo, donde se aprecian también más usurpaciones en la Cañada de los Arquillos que han llegado a cortar con corrales y vallados impidiendo su continuidad hacia Espínola, como denunciamos en su día. La Cañada Real de la Isla, en los alrededores de la Subestación de las Quinientas, ofrece todo un muestrario de irregularidades que se ha actualiza en estos años… Y todo ello por no hablar de las usurpaciones de las hijuelas y cordeles menos transitados, absorbidos por los propietarios de tierras colindantes u ocupados por personas que quieren tener su huerto de fin de semana, su cabaña para criar animales… en un suelo que es de todos y del que se benefician sólo ellos, mientras quienes deben velar por su protección permanecen sin actuar.

Las vías pecuarias tienen un valor natural, histórico y etnológico de primera magnitud y constituyen un patrimonio público de enormes potencialidades ecológicas, paisajísticas, turístico-recreativas. La Ley de Vías Pecuarias y el Reglamento de la Comunidad Autónoma Andaluza recogen estos nuevos usos complementarios que permiten convertir a las cañadas en elementos dinamizadores del territorio rural. En nuestra provincia hay ya algunos ejemplos que muestran como esta red de caminos rurales pueden ser un elemento de desarrollo económico. Baste citar los casos del Corredor Dos Bahías, la red  Cañadas de Puerto Real, los tramos restaurados de la Vía Verde de la Sierra y otros espacios similares recuperados para el senderismo, el turismo ecuestre, las rutas en bicicleta, el disfrute de la naturaleza y el turismo rural.

Desde Ecologistas en Acción hacemos un llamamiento a la reciente comisión creada a abordar estos asuntos y manifestamos también nuestra disposición a colaborar en la búsqueda de soluciones, teniendo siempre como guía el respeto a la legalidad que hace de nuestras vías pecuarias un patrimonio a proteger y a rehabilitar, siendo por tanto necesaria la continuidad de sus trazados y el respeto a sus funciones principales y complementarias de ocio. Creemos que ha llegado el momento de no seguir escondiendo este problema y de abordarlo con decisión, antes de que el medio rural termine por degradarse aún más y, con ello, perdamos la oportunidad de poner en valor como fuente de riqueza y como factor de desarrollo rural  estos corredores ecológicos y culturales que son las cañadas.